domingo, 7 de noviembre de 2010

Solamente.

Imagínate que la viéramos pasar, la brisa digo, que la viéramos pasar como la chiquilla pueril que embadurna nuestro espacio. Imagínate que deslumbrada su osadía, acicalara el pasar de otros vientos hoscos, que su púrpura alma, su pecho expectorante soplara brisas también de otro siglos.
Imagínate pasar al pasado sonriente en su lujuria, imagina a ambos besarnos al lado de la Luna, al final de un camino que no se sintiese acabado.

Imagina, por encima de la oleada, que siempre estaremos juntos para querernos y olvidarnos a la vez.
Ya no quiero pesadillas entre paso y paso, no quiero que mi melena de terciopelo se enrede con la enfermedad malhechora, con el billete de papel rosado que ha vendido tu humildad.

Imagina que tú eres tú y que yo soy yo... y que después, como mucho, hay un vaso de agua.

D.

1 comentario:

  1. Imagina qué alboroto tras la Luna, qué paseo dentro de ti, por las playas de tu entendimiento... Volveré, como casi siempre, a echar de menos septiembre y sus oscuras costas... Después, como mucho, hay agua en tu vaso.

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